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viernes, 20 de octubre de 2006

El hombre ideal, es el hombre real.


El sueño del hombre ideal, que tendemos a buscar, nos hace desgastarnos en reiteradas ocasiones, impidiendo disfrutar lo que realmente se nos muestra en frente tan real y que quizás sea lo que tanto buscamos.










Siempre me fue muy fácil saber en quién me fijaría al momento de elegir mi pareja; siempre tuve en mi mente el ideal que yo misma me creé, aunque me he dado cuenta que según las etapas de la vida una empieza a priorizar, a valorizar y a pensar si realmente es eso lo que importa realmente al momento de estar con alguien.

...De físico macizo, no musculoso, eso me molesta de sobremanera, nada producido , sino natural eso es lo que encanta. Tez blanca, espalda ancha ,un poco más alto que yo, brazos fuertes, ojos cafés, nada de ojitos claros, mirada penetrante y del tipo que con sólo mirarte puedes ver todo un mundo, y muy, muy varonil. No soporto los hombres más bajitos que yo, creo que se desequilibra la imagen, bueno es sólo mi parecer, algo solamente subjetivo.
Ese siempre fue mi patrón a seguir a la hora de fijarme en alguien o por lo menos algo congruente a mi idea inicial.


A mis 15 años, me tocó compartir los intereses de quinceañera con el hermano de una amiga, el cual era mágicamente tal cual me lo imaginé, con todo y tal me gustaban los chicos a esa edad. Fue casi un amor platónico ya que todo quedó en una linda amistad, en realidad ninguno estaba convencido de que resultaría, mucha buena onda y físico , pero nada más .Hubieron algunas personas que se cruzaron en mi camino, que en cierta forma se parecían, pero quizás solamente una pareja que tuve años después se asemejaba al patrón inicial, de esos que me crearon las hadas y los sueños de princesa.

Con el paso del tiempo mi ideal ha sufrido bastantes modificaciones, ya que una empieza a ver otras cosas , en cierta forma más importantes que un simple físico, y a considerar, a evaluar lo que realmente se quiere para una, para considerarse a gusto.

Me cautivan los ojos que brillen, que me transmitan cosas, sensaciones; que pueda leer en ellos sin necesidad de traductor, sin necesidad de palabras. De mirada profunda, en donde pueda perderme y navegar por ellos.

Me encantan las manos grandes y suaves, de dedos largos las que al tomarlas sienta que me pueden brindar ese calor que necesito y que me pueden sostener. De uñas cuidadas sin mordeduras.

Me derriten los labios carnosos, en los que pudiera jugar eternamente y mordisquear dulcemente a mi antojo. Disfrutar de su sabor, de su humedad, y en los que me quedaría horas y horas besando, disfrutando y enredándome en ellos.

Me distraen los vellos en el pecho, en donde me puedo perder como si fuera una selva, o en los cuales me pueda recostar como si fuera la más suave alfombra.

Pero en definitiva, lo que verdaderamente quiero decir, es lo que el hoy me ha mostrado y lo que realmente valoro en un hombre, obviamente sin desmerecer a nadie, ya que sólo es mi visión, es lo que me gusta y me hace sentir plena.

Y me quiero referir a lo que a través del tiempo he ido descubriendo, y he ido moldeando como mi nuevo patrón, en donde antes que el ideal físico, priman muchísimas cosas más, que de verdad son las que valen en una persona, lo otro es por añadidura, y no digo que no importe, no, solamente que hay características que pasan a ser mucho más importantes a la hora de decidir con quien seguir nuestro camino, que un físico bonito y armónico.

Creo a mi parecer, es fundamental la chispa, esa que te enciende, que te mueve todo y no sabes por qué. Es el motor de partida , el que te da el empuje y el que te mantiene viva siempre y atenta cuando estamos juntos.

Cada pareja que se ha tenido es un mundo distinto, más afines, menos afines, pero parejas al fin. Con distintos matices, con diferentes pasajes y experiencias, pero lo importante es que sean como sean posean esa cohesión invisible con una, pues si desde la partida no existe , se los aseguro, vamos a caer tarde o temprano al precipicio, lamentablemente queramos o no, así es.

Hay muchas personas que se juntan para no estar solas, sin importar si son muy afines o no ,grave error!, ya que si bien al final todos deseamos ser queridos y no sentirnos solos, la diferencia radica en tener en claro que es realmente lo que queremos para nosotros , que realmente nos puede llevar a la felicidad, no estar con alguien por estar, para llenar el espacio en el que estamos inmersos o bien para sepultar a un amor anterior.

Es magnífico querer y ser correspondido, pero sabiendo que ese sentimiento es verdadero y comprometido, no para estar con alguien porque así no te señalarán o bien porque no tendrás con quien salir. Lamentablemente hay mucho de esto, y más aún si lo vemos por el lado del interés, es lo más triste que podemos hacer.

No es fácil encontrar el ser afín, sobre todo en este universo humano que es cada día más grande y más alejado de lo valórico, en fin no voy a entrar en este tema, ya que es largo de exponer, y quizás sean otros los que puedan hablar mejor o con mayor autoridad de esto.

Es difícil mantener una relación, ya que se colocan en juego muchísimas cosas, y más encima que debemos considerar que nuestra pareja es un mundo totalmente único y diferente en muchos casos al nuestro. Con vivencias, con derrotas, con victorias adquiridas con el correr del tiempo, universos únicos y diferentes.

Tolerancia, comprensión, confianza, sinceridad y mucho amor son los pilares para hacer duradera una relación que consideremos que realmente valga la pena. No es fácil, pero con disposición todo se puede.

Me atraen mucho los hombres con sentido del humor, que posean la capacidad de reírse de ellos mismos en determinadas ocasiones, que sean irónicos en sus bromas y un poco sarcásticos, aunque también juega en contra muchas veces el hecho de que no entendamos su humor...ufff!!

Que sean cariñosos, expresivos, apasionados, dulces, que sepan ubicarse según la ocasión.
Que tengan sueños; que sean inquietos, inteligentes, que la vida la miren positivamente y con ganas de surgir. Me seduce muchísimo poder conversar de todo y otras veces dejar que entre el silencio, de reírnos de todo y también encontrar la seriedad cuando lo amerita.
Que sean detallistas, que se preocupen de una, que pueda sentir que está aquí al lado de una, no esos hombres que todo les da lo mismo, no, para nada.


Sinceros, de mente amplia, que tengan por sobre todo valores, que en nuestras charlas podamos volar al infinito, y volver a la tierra. Que podamos charlar de la vida, del hombre, de doctrinas, de filosofía y de todo lo que se nos ocurra.

Que sea compañero y amigo, que podamos amarnos y comprendernos; que podamos darnos una mano y un buen consejo.

Todas estas características hacen que sea ideal para una, no una cara bonita o una buena facha, pues en definitiva lo que perdura en el tiempo es lo que no se ve a simple vista y esto es lo que vale , lo que te hace cada día mejor persona y enamorarte de su esencia.

Que sienta que la chispa se produce y enciende todo el conjunto, el que hace moverme todos los pelos, el que hace que el corazón se acelere con sólo mirarlo, el que con una palabra de elogio sienta que soy la reina de su mundo y que no hay más, el que con una sonrisa me entrega el cielo, el que con un beso me entrega su corazón.

Quizás físicamente , no se acerque a mi patrón inicial, o bien si, no lo sé, pero lo que si sé es que todo lo anterior lo asemeja a lo que quiero y a lo que sé que me hará bien porque se conjuga con lo mío, y porque lo perfecto está aunque suene extraño decirlo, en la imperfección...imperfectamente perfecto y así lo quiero.

Lo perfecto no te enamora, lo imperfecto te lleva al camino de la perfección.

Lo que verdaderamente concluyo, es que una persona te enamora no por lo que tiene, sino por todo aquello que te da, que te entrega incondicionalmente, esto te hace enamorarte de él.

La unión de lo que nos ofrecemos el uno con el otro, de lo que creamos juntos, lo que a través del tiempo va tomando forma para nosotros mismos, con la donación de cada uno, con la entrega mutua y que estoy convencida que de ninguna otra manera sería real y perdurable; que de ninguna otra forma se puede amar de verdad.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buen post, niña.
Los ojos son el espejo del alma y nos pasamos la vida mirando los de nuestra pareja. Sobre el fisico de nuestra pareja varia,al final nos enamoramos del interior y acabamos con parejas que quiza fisicamente no tienen nada que ver la una con la otra.
Despues esta todo el interior, que puede haber unas directrices generales pero despues depende de la época de tu vida y evolución puede que algunas veces te interese un tipo de chico u otro.
Y por ultimo el tema de la quimica que existe y existira, una persona nunca es igual a otra. Y aunque se parezca mucho a ese ex que te ha vuelto loca a lo mejor no te atrae en absoluto.
Dificil hablar de parejas perfectas, todo influye: EL EXTERIOR, EL INTERIOR, LA QUIMICA, LA EVOLUCIÓN.
Muchos besos, y gracias por aportar algo mas a la vida.
Nos vemos

Rodrigo dijo...

“Mirándote a los ojos me sentí con vida”.
OH Mi gloriosa Agualuna y mi encantadora eterna pasión llamada Susana
Bueno, me parezco un poco a ese hombre que describes con lujo aunque te resulte extraño.
Tú eres mi persona ideal, la que me hace sentir único y la que me genera ganas de darte en un futuro lo mejor de mis días…Y no hay más, y no necesito más, solo con sentir que algún día te tendre en mis brazos y podré darte todo lo que tengo guardado para ti mujer, eres hermosa ,un angel una estrella que bajó del cielo para disfrutarte.Y ese hombre que describes ese soy yo. ¿Me dejarías entrar en tu vida? no temas y escríbeme.Un beso para ti ¡adorándote!
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