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lunes, 25 de junio de 2007

Hacer que todo arda


Cada día que pasa, cultiva el deseo más inimaginable en cada pedazo de mi piel









Hace ya un largo tiempo que los hielos han estado encadenando mi cuerpo escarchado al borde del precipicio de tanta espera, pero casualmente hoy la sangre más oscura de mis entrañas prefiere revertir el tiempo, y derretir todo el hielo acumulado.



Es que ya mi cuerpo se revela ante tanta frialdad, quiere volver a ser él, ese que vibraba al sólo toque de tus dedos; ese que ardía al sólo contacto con tu piel; ese que tantas veces se talló convirtiéndose en la mujer sin tapujos, ni tabúes a la hora de amar ; ese que fue creado para saciar de amor tus necesidades y saciarse del tuyo, ardiendo juntos interminables veces.


Cómo saciar mi delirio al recordar las veces que intentaste mirarme de esta manera como lo estoy creando hoy? , y así, no podrías evitar que me funda como hielo en la sed asfixiante de tus pupilas.
Cada vez que quisiste hablarme de cerca y no te dejé premeditadamente para evitar derretirme totalmente en tu boca.



Pues ya mis anhelos se están vertiendo por todos lados, porque necesitan saber cómo me amarás y de cómo me estás amando ahora en los silencios de tus noches en las que no estoy en imagen y presencia; de qué manera tus largas manos me buscan; cuál es el sabor de tu piel? o es acaso el mismo que dejé ya casi un año atrás?

Mmmm, como lo recuerdo, si, erizándome toda con sólo volverla a saborear.


Como deseo tatuar al rojo vivo mis labios en los tuyos y abrazarte como fiera , apretándote contra mis piernas con la furia que emana de ellas, al saberse postergadas por tantas primaveras.


Pues sin casi notarlo me estás encendiendo con cada espera , y con cada noche que paso en vela imaginándote, añorándote y vivenciándote a mi manera, esa que he creado con mis propios lenguajes para sobrevivir a mis sudores , viéndote como te conviertes en el naufrago de mi cuerpo, así contemplándome.



Como cada pliegue de mi piel derrama la miel de mis deseos, y los expone ante ti, para que con tu boca vengas te poses sobre mi y la bebas hasta saciarte con ella, porque me enciendes de una manera inigualable como una hoguera que arde cuando te veo extasiado en mi condena y cuando te agotas con cada suspiro que emito para calmar mi vientre en éxtasis.


Como te pierdes y te enciendes tan íntimamente cuando me contemplas así, tanto que por mi mente pasan los recuerdos de tu cuerpo desnudo escondido desde mi placard cual ladrón de mis noches , volviéndote loco ante mi lujuria, elevando y entregando tu mástil a mis designios...ohh!! qué placer recordarlo.



Como veo agitarse tu respiración ante los gestos que te voy liberando y cuando voy agitando mi cuerpo, emulando tus movimientos , tan así como si las garras de la distancia me tomaran y lograran acercarme más a ti, y provocarte este apetito voraz que provoco con mis sin número de movimientos ondulantes , creados por el vals de mis propias caderas, rozando así tu pelvis etérea.


No,no digas nada corazón, ya no importa sólo contémplame como lo decidiste hacer cada noche detrás de ese armario que conociste tan bien.

Perdámonos despacio, en la oscuridad absoluta que he creado esta noche para nosotros y solamente encendamos las velas para dejar que nuestros cuerpos fabriquen su propia luz al acoplarse tan perfectamente uno al otro.


Deja que todo arda y que nuestra leña se queme en esta hoguera de pasiones pospuestas y de caricias detenidas en busca del final reencuentro.



Yo ya estoy en llamas de tanto pensarte, yo ya estoy hambrienta de tanto desearte, yo ya estoy en emergencia de tanto soñarte y no puedo detenerme...qué hago? Facilítame por favor esta insaciable sed e incansable ansiedad.

Se me apetece saborear cada rincón de tu cuerpo, se me apetece catar cada gota de sudor que derrame tu piel, y derribarte a besos sobre nuestra alcoba, hasta que me ruegues a gritos que no pare y no desaparezca nunca más para quedarme ahí en tu vida, en tu corazón y en tu piel.



Los vientos invernales erizan mi piel, pero no por el frío, sino por escuchar tu nombre tatuado en ellos.


Toda mi geografía de mujer alucina al saberte tan cerca a pesar del enorme rocoso que nos separa, se vuelve casi invisible y mis manos esconden temerosas la única llave que usarás para poder entrar otra vez en mis secretos, porque sólo está hecha a tu medida. Ese deseo yo te lo he concedido. Y mientras llega ese momento deseo que todo arda!!! Que todo arda!!! Eso es lo que con gozo espero.



Mis ojos saben que nada les costaría traerte aquí de nuevo y detenerte frente a mi para tenerte otra vez todas estas noches de ausencias y a la vez lograr lo que yo quiera. Pero quiero jugar un poco también y dejarte suelto para que seas tú el que dé los pasos que te faltan para llegar a mi, yo no quiero imponértelos, tú sabrás qué hacer.


Se que valdrá la espera, lo presiento, no hace falta mucho, y aunque me deshaga en la agonía de este interminable viaje, el agua que he vertido desde mi propio cuerpo, ayudará en alguna forma a apagar tus locos deseos y saciarte como hombre a fuego lento.



Ya vendrá el día en que la nieve se derrita al calor de nuestros cuerpos y ardamos en nuestro propio fuego, y en donde te susurraré tierna y apasionadamente todo lo que has requerido oír en todo este tiempo, hasta erizarte el pelo y hacer que te entregues a mi resolución. Porque así quiero amarte, con mi cuerpo, con mi alma; con la pasión y la ternura de una mujer que ama.



Tanto así será que tu volcán estallará y yo bañaré gustosa mi piel y mi boca, en la lava de tu erupción.

Necesito la dicha de tu inclemente estallido. Oh!!!, como lo he soñado tantas veces, que ya gastados tengo mis sueños.


Y sólo así te puedo decir, que todo esto y muchísimo más lo he decidido.
Mas sin embargo ahora, te voy a regalar mi desnudez, esa que tanto añoras y que sé que te hará flaquear ante tus más instintivos deseos.



Sólo murmura mi nombre, ese que ya sabes, ese que tantas veces te llevaste en la mente y en el corazón y que por tanto y tanto tiempo llenó tus noches y pronunciaste en tu cama, ese que era como llamar al placer, ese, si, mí nombre que tanto conoces y que significa “mujer enamorada”.


Ven amor, nómbrame ya! e iré directamente hacia ti para hacerte mi hombre nuevo y para explotar todas mis ganas elaboradas en ti. Explotar contigo y que nada de nada se desperdicie entre los dos.
Solamente amor, quiero que entre nosotros, todo arda!!

1 comentarios:

Rodrigo dijo...

Belleza de leerte por siempre mi musa, sincerarme y decirte que me transmites de todo lo que una mujer entregarìa a un hombre abiertamente a la hora de amar. Dichosos los que te leen. Dichoso el hombre que seguro abarca tus noches y tu vida doncella.
Eres una mujer esplèndida y muestras un corazòn inigualable.
Eternamente
Rodrigo S